Este fin de semana he podido ver reacciones varias de la gente ante estímulos externos varios. El viernes noche pude observar como, al ir avanzando la noche, en la "campana de los perdidos" podía una persona como Pepín Tre, desvariar una introducción hasta el punto de ser más larga que el propio tema a tocar, en cambio, en ese mismo local se podía ver a J. riéndose tras repetir una y otra vez "desprestigia´o"(la venganza se sirve fría).
El sábado quedamos para hacer una reunión social en casa de H-J, fallé nuevamente al decir una hora aproximada para quedar, esta vez solo varió una hora. Conforme avanzaba la noche, descubrí un par de cosas, primero: La verticalidad es directamente proporcional a la capacidad de canto (conforme menos verticales andábamos, peor cantábamos). segundo: no subestimes el poder de un micrófono, una vez que lo tienes en tus manos o cantas todas las canciones que puedes o te pones a decir cosas como -señorita mariluz acuda a caja numero 3-, -una doble con queso y patatas gracias-.
En resumen, un gran fin de semana para la ciencia, y aunque todos no bebimos tanto chupito, si que acabamos cayendo en el suelo e incluso mordidos en el.
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